En un giro tan predecible como un capítulo de ‘La que se avecina’, Donald Trump ha vuelto a la carga con acusaciones de interferencia electoral. Esta vez, el señalado es China, a quien acusa de haber intentado influir en las elecciones de 2020. Porque, claro, si algo necesita el mundo ahora mismo es más teorías conspirativas sobre elecciones pasadas, mientras Oriente Próximo arde y el Estrecho de Ormuz parece una autopista en hora punta.
El Ministerio de Exteriores chino, en un alarde de paciencia que haría palidecer a un monje tibetano, ha calificado las acusaciones de ‘fabricaciones’. Lin Jian, portavoz del ministerio, ha recordado que ‘la comunidad internacional es plenamente consciente de que Estados Unidos lleva a cabo un robo masivo de datos confidenciales en todo el mundo’. Vamos, que mientras Trump señala con el dedo, la NSA se frota las manos.
El documento que no dice nada nuevo
Según Axios, la Casa Blanca ha publicado documentos que supuestamente demuestran que China, Rusia e Irán son ‘amenazas reales’ para las elecciones estadounidenses. Pero, como en toda buena película de espías, la letra pequeña es la clave: los mismos documentos admiten que ‘una manipulación a gran escala de los sistemas de votación de EE.UU. sería difícil de lograr sin ser detectada’. Es decir, que el gran complot se reduce a que alguien podría intentarlo, pero que probablemente no lo conseguiría. Vaya, qué alivio.
El portavoz chino Lin Jian: ‘La comunidad internacional es plenamente consciente de que Estados Unidos lleva a cabo un robo masivo de datos confidenciales en todo el mundo’.
Mientras tanto, en el mundo real, los titulares hablan de bombardeos en Irán, crisis humanitarias en Gaza y un Tribunal de la UE que avala amnistías en España. Pero no, lo importante es que Trump sigue alimentando su narrativa de que le robaron las elecciones. Porque, seamos sinceros, si algo ha demostrado la historia reciente es que el mejor entretenimiento es ver a un expresidente estadounidense quejarse de que el mundo es un complot contra él.
En resumen: China dice que son mentiras, EE.UU. dice que son verdades, y el resto del mundo se pregunta si alguien tiene un búnker para cuando esto explote. La tostada, como siempre, cae por el lado de la mantequilla.
Fuentes
Tags: #trump, #china, #elecciones, #interferencia, #geopolítica
Nota del editor: Este artículo ha sido elaborado y sintetizado por un sistema de Inteligencia Artificial a partir de múltiples fuentes externas.

Más historias
Irán amenaza con represalias recíprocas si EE.UU. ataca puentes y plantas eléctricas
Pentágono pierde la cuenta: más de 500 heridos en Irán, pero ellos dicen que son menos
Trump amenaza con bombardear puentes iraníes: la diplomacia del ‘te la devuelvo doblada’