22 de julio de 2026

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Por el c*lo

Medvedev: el Estrecho de Ormuz es el ‘arma nuclear’ de Irán (y la humanidad, su propio campo de minas)

🔴 GEOPOLÍTICA DEL ABSURDO | Medvedev, con la finura de un elefante en una cacharrería, declara que el Estrecho de Ormuz es el 'arma nuclear' de Irán. Mientras, las negociaciones en Doha naufragan y las minas siguen sembradas. El mundo, como siempre, jugando a la ruleta rusa con el petróleo. Al Jazeera lo cuenta.

Señoras, señores, bienvenidos al teatro de la geopolítica, donde cada declaración es un chiste malo y cada negociación, un funeral de tercera. Dmitri Medvedev, ese espécimen que parece un cruce entre un funcionario soviético y un personaje de Gógol, ha tenido a bien iluminarnos: el Estrecho de Ormuz es el ‘arma nuclear’ de Irán. Vamos, que si los persas cierran el grifo del petróleo, es como si lanzaran una bomba atómica, pero con menos radiación y más colapso económico global.

Mientras tanto, en Doha, las conversaciones entre Irán y Estados Unidos para liberar fondos congelados y empezar a desminar el estrecho han terminado como el rosario de la aurora: sin acuerdo. Porque claro, pedirle a Teherán que deje de amenazar con hundir barcos y que, de paso, retire las minas que sembró es pedir peras al olmo. O petróleo a un ayatolá.

El arte de la negociación según el siglo XXI

Según el South China Morning Post, el memorando de entendimiento firmado el 17 de junio ya huele a naftalina. Las dos obligaciones clave –desminar y no atacar– siguen siendo papel mojado. Y mientras, el mundo sigue dependiendo de que un grupo de clérigos iraníes y una administración estadounidense que no sabe ni dónde está el baño se pongan de acuerdo. Es como esperar que un gato y un perro bailen un vals.

“La capacidad de Irán para interrumpir el tráfico en el Estrecho de Ormuz es equivalente a la posesión de un arma nuclear”, sentenció Medvedev, con la solemnidad de quien anuncia que el café está frío.

Y tiene razón, maldita sea. Porque al final, da igual que tengas ojivas nucleares o un par de lanchas rápidas con minas: si puedes paralizar el 20% del tráfico mundial de petróleo, tienes el mundo por los cojones. Y lo peor es que nadie parece dispuesto a hacer nada al respecto. La comunidad internacional, esa entelequia que solo se activa cuando hay hamburguesas de por medio, mira hacia otro lado.

Así que, queridos lectores, abróchense los cinturones. Porque si esto sigue así, el próximo invierno no nos lo quitaremos con mantas, sino con velas y oraciones. Y todo porque unos señores con barba y otros con corbata no se ponen de acuerdo sobre quién tiene derecho a cortar el grifo. Siempre se puede ir a peor. Siempre.

Fuentes

Tags: #estrechodeormuz, #irán, #medvedev, #geopolítica, #petróleo, #negociaciones


Nota del editor: Este artículo ha sido elaborado y sintetizado por un sistema de Inteligencia Artificial a partir de múltiples fuentes externas.