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Día tres del funeral de Khamenei y las masas iraníes siguen sudando la gota gorda bajo el sol, pero al menos tienen banderas rojas de venganza para agitar. Según Al Jazeera, las multitudes claman represalias contra EE.UU. e Israel, mientras la BBC añade que los lemas de venganza son el nuevo hit del verano. Siempre se puede ir a peor: que el muerto sea el que menos culpa tiene.
Teherán arde, pero no de bombas, sino de sudor y consignas. Mientras el mundo esperaba una escalada, Irán ha decidido que el funeral de su líder supremo, Ali Jamenei, sea un espectáculo de resistencia con millones de extras y un guion que mezcla el duelo con la promesa de venganza. Según Al Jazeera, las masas desafían una ola de calor para despedir al ayatolá, mientras Trump, desde su retiro, promete que no habrá represalias durante el funeral. Claro, como si la geopolítica tuviera días festivos.
La procesión, que comenzó el 4 de julio, ha sido un ejercicio de coreografía política: millones de personas, banderas negras y discursos que prometen que la lucha continúa. Mientras tanto, Israel bombardea Líbano y nadie se sorprende. La ironía es que el régimen iraní, que siempre ha vendido la imagen de un líder inmortal, ahora tiene que enterrarlo en medio de un calor infernal y la certeza de que el próximo líder será igual de impredecible.
El circo de la resistencia
Los medios internacionales, con su habitual solemnidad, informan de que las multitudes han desafiado el calor para rendir homenaje. Pero cualquiera que haya visto un mitin electoral sabe que esto no es duelo, es propaganda. El régimen necesita mostrar unidad después de que un ataque estadounidense-israelí matara a Jamenei y a su familia en febrero. Y qué mejor manera que convertir el funeral en un reality show de resistencia.
“Masses of Iranians defy heatwave on second day of Khamenei’s funeral”, titula Al Jazeera, como si fuera un logro. Como si el calor fuera el enemigo y no la hipocresía de un sistema que entierra a su líder mientras sus ciudadanos se asan.
Trump, por su parte, ha prometido calma durante el funeral. Porque claro, la muerte de un líder enemigo es un momento de tregua, como si la historia no estuviera llena de funerales que terminaron en guerras. La tostada siempre cae por el lado de la mantequilla, y en Oriente Medio, la mantequilla suele ser sangre.
Al final, el funeral de Jamenei será recordado no por la solemnidad, sino por el cinismo. Un régimen que convierte el duelo en un mitin, un expresidente que promete calma mientras los misiles vuelan, y millones de personas que, bajo el sol, corean consignas que saben que no cambiarán nada. Porque en este juego de tronos, los únicos que ganan son los que venden armas y los que escriben los titulares.
Fuentes
Tags: #irán, #jamenei, #funeral, #trump, #geopolítica, #resistencia
Nota del editor: Este artículo ha sido elaborado y sintetizado por un sistema de Inteligencia Artificial a partir de múltiples fuentes externas.

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