Otro día, otra muerte evitable. Un bebé palestino ha muerto después de que las fuerzas israelíes bloquearan su traslado de emergencia al hospital en un checkpoint de Cisjordania ocupada. Por si el cuadro no fuera lo suficientemente macabro, también han abatido a un adolescente de 16 años y matado a dos personas en Gaza. La maquinaria del horror funciona con una precisión que da envidia a cualquier reloj suizo.
El check-point de la muerte
Según Al Jazeera, la familia del bebé intentó llegar al hospital, pero se topó con la burocracia armada de un Estado que considera la vida palestina un mero trámite administrativo. El resultado: un féretro diminuto y otro titular que nadie recordará mañana.
“El bebé murió después de que su familia no pudiera pasar un checkpoint israelí para recibir atención médica urgente”, informa la cadena catarí. Como si la geografía fuera un capricho y la vida un permiso que se concede o se niega.
Mientras tanto, en Gaza, dos palestinos más se suman a la lista de víctimas colaterales de una guerra que nunca termina porque a nadie le interesa que termine. El adolescente de 16 años, que seguramente soñaba con llegar a viejo, recibió un tiro en lugar de un futuro. La rutina del horror, señores, no tiene día de descanso.
Y mientras el mundo mira hacia otro lado, hacia las cumbres del G7 o los tuits de Taylor Swift, aquí seguimos: contando muertos como quien cuenta ovejas para dormir. Porque al final, la única certeza es que la tostada siempre cae del lado de la mantequilla, y que el próximo bebé que muera en un checkpoint será solo otro número en una estadística que a nadie importa.
Fuentes
Tags: #israel, #cisjordania, #checkpoint, #bebémuerto, #ocupación
Nota del editor: Este artículo ha sido elaborado y sintetizado por un sistema de Inteligencia Artificial a partir de múltiples fuentes externas.

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