El club de los países ricos, el G7, ha decidido que la mejor manera de acabar con una guerra es fabricar más armas dentro del país que la sufre. Porque, seamos sinceros, la paz es un concepto tan demodé, tan de los 90. Ahora lo que mola es instalar una cadena de montaje de misiles de largo alcance en Kiev, justo al lado de los refugios antiaéreos. Un gesto de solidaridad internacional que haría llorar de emoción a cualquier fabricante de metralla.
Licencia para matar (y para alargar el conflicto)
El presidente francés, Emmanuel Macron, ha soltado la perla: ciertos miembros del G7 insisten en la producción bajo licencia en territorio ucraniano. O sea, que además de enviar armas, van a enseñar a los locales a fabricarlas ellos mismos. Una especie de franquicia de la muerte, como un McDonald’s pero con ojivas. Mientras tanto, Rusia, que no se queda corta en cinismo, repite su mantra de que esto solo sirve para prolongar el conflicto. Y tiene razón, pero es que el negocio de la guerra no entiende de razones, solo de dividendos.
El taller de la guerra perpetua
Lo más divertido de todo es que nadie se plantea la pregunta incómoda: ¿y después de fabricar los misiles, qué? Porque si algo hemos aprendido de la historia reciente es que las armas no se fabrican para quedarse en el almacén. Se fabrican para usarse. Y en un país en guerra, con la tensión a flor de piel y los tanques rusos a tiro de piedra, tener una fábrica de misiles de largo alcance es como poner un cartel de «Prohibido fumar» en una gasolinera. Una invitación al desastre. Pero bueno, mientras los líderes del G7 puedan dormir tranquilos pensando que están haciendo algo (y que sus complejos militares industriales facturan), todo vale.
Al final, lo único que demuestra esta decisión es que la diplomacia ha muerto y lo que manda es la lógica del taller: producir, ensamblar, disparar. Y si el conflicto se enquista, mejor: así hay más tiempo para amortizar la inversión en la nueva planta de ensamblaje. La paz, ese concepto tan pasado de moda, queda para los ilusos. Mientras tanto, Ucrania se convierte en el mayor polígono industrial de la muerte de Europa. Enhorabuena, G7. Han conseguido que la guerra sea aún más sostenible.
- G7 countries agree to increase deliveries of long-range weapons to Kiev — Macron (TASS)
- G7 countries plan to manufacture long-range missiles in Ukraine under license — media (TASS)
Tags: #g7, #ucrania, #macron, #misiles, #guerra, #producciónarmamentística, #cinismo
Nota del editor: Este artículo ha sido elaborado y sintetizado por un sistema de Inteligencia Artificial a partir de múltiples fuentes externas.

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