Mientras el mundo miraba hacia otro lado —quizá hacia el Mundial de fútbol, donde Argentina ya está en cuartos—, el Estrecho de Ormuz, esa angosta garganta por donde pasa el 20% del petróleo mundial, se ha quedado prácticamente vacío. Los datos de tráfico marítimo, según la BBC, muestran un desplome de buques, muchos de ellos cargados de crudo y gas, después de que esta semana Estados Unidos e Irán reanudaran sus ataques con la alegría de dos niños en un patio de colegio.
El juego de las sillas musicales con misiles
La tregua, que nunca fue tal, ha muerto oficialmente. Donald Trump, en su línea de tuitero kamikaze, amenazó con que por cada ataque iraní respondería con veinte bombardeos. Y como era de esperar, Irán no se quedó callado. El resultado: un estrecho convertido en campo de minas flotantes y una economía global que empieza a toser. El FMI ya ha rebajado las previsiones de crecimiento al 3%, pero eso era antes de que el precio del barril se disparara como un cohete de feria.
“Es como si el mundo hubiera decidido que la mejor manera de resolver una discusión es prenderle fuego a la cocina”, ironiza un analista de la consultora Stratfor, que pide el anonimato para no ser acusado de derrotismo.
Mientras tanto, en la otra punta del planeta, Argentina celebra su pase a cuartos del Mundial 2026 con un 3-2 a Egipto, con goles de Romero, Messi y Fernández. La noticia deportiva sirve de bálsamo momentáneo, pero la realidad es tozuda: el petróleo no llega, las gasolineras tiemblan y los políticos, como siempre, miran hacia otro lado.
El cinismo como única respuesta
Lo peor de todo es que nadie parece sorprenderse. La solemnidad con la que los líderes mundiales anuncian bombardeos o sanciones contrasta con la frivolidad de sus tuits. Trump amenaza con tomar la isla de Kharg, el líder supremo iraní es enterrado entre multitudes, y el tráfico en Ormuz se reduce a un goteo. El mundo, en resumen, sigue girando hacia el abismo, pero al menos lo hace con estilo.
Y mientras usted lee esto, algún barco cargado de crudo está dando media vuelta. Porque, como siempre, la tostada cae por el lado de la mantequilla.
Fuentes
Tags: #estrechodeormuz, #ee.uu., #irán, #guerra, #petróleo, #economíaglobal
Nota del editor: Este artículo ha sido elaborado y sintetizado por un sistema de Inteligencia Artificial a partir de múltiples fuentes externas.

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