El baile de las esmeraldas
Mientras el país se desmorona entre terremotos venezolanos y guerras en Oriente Medio, la justicia española se toma un respiro para ocuparse de lo realmente importante: las joyas de José Luis Rodríguez Zapatero. El juez Calama, en un alarde de imaginación jurídica, ha decidido que Hacienda debe personarse en la causa como ‘potencial perjudicada’. Porque, claro, si alguien va a salir perdiendo con el collar de perlas de la señora Sonsoles, es el erario público. Uno casi espera que el próximo paso sea citar a declarar al Rey Emérito para que explique cómo se las arreglaba con sus propias cuentas suizas.
La filtración: el verdadero escándalo
Mientras tanto, el Gobierno y sus socios de sofá se rasgan las vestiduras porque alguien ha filtrado las agendas y los mensajes de WhatsApp del expresidente. ‘¡Es un hecho gravísimo y escandaloso!’, claman, como si la filtración de conversaciones privadas fuera peor que, digamos, la corrupción sistémica que parece salpicar a todo el espectro político. Gabriel Rufián lo califica de ‘barbaridad’, pero todos sabemos que en este país las barbaridades son como las setas: aparecen después de la lluvia y nadie se acuerda de ellas al día siguiente.
El circo de la hipocresía
Lo más divertido de todo es ver a los mismos que defienden la presunción de inocencia para unos, pedir la cabeza de otros por el mismo delito. Mientras el juez Calama investiga las joyas y los negocios privados de Zapatero en el extranjero, el PSOE habla de ‘cacería’. Pero, queridos lectores, no nos engañemos: en este país, la cacería solo es ilegal cuando la presa es de los tuyos. Si es del otro bando, se llama ‘acción de la justicia’. Y así, entre esmeraldas y mensajes filtrados, seguimos adelante, como si nada.
- Fuentes: El Mundo, elDiario.es
Tags: #zapatero, #corrupción, #justicia, #hacienda, #filtraciones
Nota del editor: Este artículo ha sido elaborado y sintetizado por un sistema de Inteligencia Artificial a partir de múltiples fuentes externas.

Más historias
Zapatero y el rescate de Plus Ultra: cuando la comisión del 1% se camufla mejor que un informe de Deloitte
Toledo: Un hombre mata a su pareja y la noticia se convierte en el último clásico del verano
TJUE avala amnistía catalana: Puigdemont vuelve, la tostada cae del lado de la mantequilla